17/10/2021

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Unos nanoportadores para un tratami… – Information Centre – Research & Innovation

Las personas que pasan por la quimioterapia saben que, por muy eficaz que sea, también causa gran daño a las células sanas. El proyecto financiado con fondos europeos NANOCARGO ha impulsado una solución para el cáncer de mama que evitaría estos daños. Este avance podría beneficiar a las miles y miles de europeas que se someten cada año a un tratamiento contra el cáncer de mama.


© Aliaksandr Marko, #338109732, source:stock.adobe.com 2021

El hecho de que a una de cada ocho mujeres se le diagnostique un cáncer de mama antes de cumplir ochenta y cinco años produce escalofríos. Sin duda, los tratamientos han evolucionado y las posibilidades son mucho mejores ahora que hace décadas. Sin embargo, la farmacorresistencia en las células tumorales, la falta de especificidad del tratamiento, la toxicidad para los órganos sanos o la escasa biodisponibilidad de los fármacos quimioterapéuticos son algunos de los muchos problemas que explican que el cáncer de mama siga siendo mortal.

Entre los muchos investigadores de toda Europa que se han esforzado por encontrar tratamientos mejores se encuentra Nanasaheb Thorat. Con la financiación europea de una de una beca de investigación particular person de las Acciones Marie Skłodowska-Curie en el marco del proyecto NANOCARGO, y bajo la supervisión de Joanna Bauer, profesora adjunta de la Universidad Politécnica de Breslavia, Thorat ha ideado un planteamiento innovador capaz de dirigir y destruir específicamente las células cancerosas «in vivo». De hecho, es tan innovador que el equipo ha ganado recientemente el premio Innovation Radar de 2020 por su trabajo.

Según explica Thorat: «Lo que proponemos es una solución única que mejora la eficacia del tratamiento. Combinamos nanopartículas magnetoplasmónicas con sustancias terapéuticas y biológicamente activas en un nanoportador híbrido multifuncional (HNC, por sus siglas en inglés). A partir de ahí, utilizamos simultáneamente tres planteamientos terapéuticos complementarios y sinérgicos para atacar a las células cancerosas, a saber: hipertermia magnética, tratamiento fototérmico y la administración de fármacos dirigida directamente al tumor».

Del diagnóstico y el tratamiento al «tratanóstico»

La innovación elementary de este nuevo planteamiento diagnóstico-terapéutico, que Bauer denomina «tratanóstico», es que hace realidad el sueño con el que tanto fantaseaba Paul Ehrlich, uno de los «padres» de la quimioterapia. En 1908, Ehrlich tenía la esperanza de que los fármacos quimioterápicos pudieran dirigirse directamente a sus dianas celulares sin dañar los tejidos sanos. Gracias a la nanotecnología y, en concreto, a los nanoportadores de NANOCARGO, este tipo de tratamiento está ahora al alcance de la mano.

«Nuestros HNC multifuncionales son mínimamente invasivos. Pueden llevar los fármacos al tumor de forma controlada, y en el momento y la dosis precisos que el paciente necesita. Después, pueden ofrecer un diagnóstico al aumentar la visibilidad de las células cancerosas en diferentes tipos de sistemas de obtención de imágenes. De este modo, podemos controlar la respuesta al tratamiento en tiempo real», afirma Bauer.

A fin de «activar» los nanoportadores, el equipo de investigación utiliza un estímulo de energía física para sobrecalentar el tumor y destruirlo. Gracias a su exhaustiva investigación, descubrieron que los mejores candidatos posibles eran los nanoportadores magnéticos (activados por un campo magnético) y los plasmónicos (activados por la luz). Tal como señala Bauer: «La excitación plasmónica localizada (mediante un láser infrarrojo) y el accionamiento del campo magnético pueden provocar una liberación local del fármaco que destruirá los tejidos tumorales sin afectar al entorno sano circundante».

Aunque el camino hacia el tratamiento de los pacientes en un entorno clínico todavía es largo, NANOCARGO logró todos sus objetivos. El equipo del proyecto pudo demostrar sus HNC fotomagnéticos activos contra el cáncer, así como la liberación controlada de fármacos o agentes biológicos bajo estimulación magnética y lumínica.

«Según los datos comerciales, el proceso de descubrimiento y desarrollo de un medicamento puede durar entre doce y quince años y costar hasta one a hundred millones EUR. Únicamente cinco de cada 10 000 compuestos probados son aptos para someterse a ensayos clínicos en humanos y, normalmente, solo uno de esos 10 000 “candidatos” iniciales se aprueba para su uso en pacientes. Esto demuestra el esfuerzo que todavía tenemos que hacer en esta investigación, pero los resultados que hemos obtenido son sin duda muy prometedores», concluye Thorat.